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viernes, 3 de octubre de 2014

Bélgica, ¿por qué tantas promesas?

Es una de las preguntas más repetidas hoy en día entre los aficionados de fútbol, quienes observamos atónitos como no parece imposible que, teniendo en cuenta la interminable nómina de cracks y jóvenes promesas belgas repartidas entre clubes de las grandes ligas europeas, la selección flamenca pueda ganar algún título (Eurocopa o Mundial) en los próximos años.
De abajo a arriba, y solo por nombras a algunos, encontramos a: Courtois, Mignolet, Vertonghen, Kompany, Witsel, Dembelé, Hazard, De Bruyne (a quien dediqué una entrada), Mertens, Lukaku, Benteke...  Un elevado número de estrellas que en su conjunto, no tienen tanto que envidiar a los grandes equipos nacionales del mundo balompédico.  
Sabemos, a fuerza de haberlo escuchado miles de veces que nada (o casi nada) sucede por casualidad.  "El caso belga" no es una excepción.

El estrepitoso fracaso de la Eurocopa 2000, en la cual partiendo de anfritiona cayó en la fase de grupos después de no poder superar a la selección de Turquía, fue el punto de inflexión.  Michel Sablon, director técnico del seleccionado belga, se puso manos a la obra con la intención de empezar un proyecto que a largo plazo permitiese al país centro europeo hacerse un hueco entre los mejores equipos mundiales.  El plan de Sablon, se articulaba (y sigue vigente) en cuatro medidas esenciales:

1- Impulsar que los equipos de fútbol formativo empleasen la formación 4-3-3 (característica de la selección absoluta) para acostumbrarlos a la misma.

2- Poner como prioridad del fútbol base la formación de los jóvenes jugadores y no los resultados de los equipos que lo componen.  Para ello, suprimió el empleo de las tablas clasificatorias de las ligas de categoría sub-8 hacia abajo.

3- Prohibir que los chicos/as que hubieran pasado a disputar un partido con un equipo de una fase formativa más avanzada (por ejemplo de Infantil a Cadete) pudieran volver a su categoría original.  Con ésto se pretendían dos cosas: por una parte, vetar "los ascensos" a aquellos que no fueran realmente buenos (puesto que en muchas ocasiones acaban convirtiéndose en suplentes habituales en sus nuevos equipos y, por tanto, se frena su progresión) y por otra parte, acostumbrar a las verdaderas promesas a jugar en situación de mayor dificultad.

4- Crear un conjunto reducido de escuelas formativas nacionales en las cuáles jugaran los mejores jóvenes jugadores rastreados por una red de ojeadores dependiente del máximo organismo del fútbol belga.


Los resultados fueron más tempraneros de lo previsto, y nuevas promesas siguen surgiendo año a año de la modesta liga Pro League.  La última tiene tan solo 17 años: Youri Tielemans, del Anderletch, a quien no tardaré en dedicarle una entrada.



La presente entrada está basada en el artículo (http://www.bbc.com/sport/0/football/27827569)
de la web de la BBC.

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